Es un estudio mediante ultrasonido que se puede realizar vía abdominal o vaginal dependiendo de las semanas de embarazo y la posición del bebé, específico para estudiar la anatomía y función cardiaca.

¿ Quién la debe realizar ?

Debe ser especialista en Medicina Fetal y con una preparación específica en el corazón fetal. Existen enfermedades muy evidentes que son fáciles de detectar,sin embargo, hay otras que requieren manos expertas, alta tecnología y un equipo multidisciplinario (Genetista, Cardiología pediátrica, Cirugía cardiaca pediátrica) para poder ofrecer un diagnóstico, opciones de tratamiento y pronóstico. El papel del cardiólogo pediatra es imprescindible para poder valorar una enfermedad cardiaca ya que es el especialista que dará seguimiento a largo plazo.

¿ Por qué y cuándo se realiza ?

La razón de hacerlo es porque en la mayoría de los casos se ha identificado un problema en el desarrollo del corazón y en otras ocasiones por presentar factores de riesgo que alteran el desarrollo correcto, como el peso bajo del bebé, enfermedades del corazón fetal, enfermedades infecciosas, embarazos de gemelos idénticos, anemia en el bebé, ingesta de medicamentos o sustancias contraindicadas en el embarazo, ser sometido a intervenciones intrauterinas, entre otros. Se hace en el momento en que se identifica el problema o el factor de riesgo sin importar las semanas de embarazo y con un seguimiento posterior que varia dependiendo de la patología encontrada.